El sistema de frenado es el componente de seguridad más importante de tu vehículo. El mantenimiento preventivo no solo te salva de accidentes, sino que te ahorra mucho dinero:

  • Cambio de líquido (cada año): El líquido de frenos absorbe humedad con el tiempo, lo que puede causar que los frenos fallen en una bajada o frenada de emergencia.

  • Pastillas a tiempo: Si esperas a que el freno "chille", podrías estar rayando los discos. Cambiar las pastillas a los 10,000 km (revisión) preserva los discos y garantiza una distancia de frenado más corta.